
Pechuga de Faisán Sin Piel
Phasianus colchicusFicha Científica Nutricional
Pechuga de Faisán Sin Piel aporta 165 kcal, 31g de proteína, 0g de carbohidratos y 0g de fibra por cada 100g. Con un Nutri-Score grado 'A', es una opción altamente recomendada para optimizar la densidad de micronutrientes y complementar una dieta saludable.
La pechuga de faisán sin piel es una fuente magra de proteínas, rica en vitaminas y minerales esenciales, lo que la convierte en una opción nutritiva para quienes cuidan su salud.
Pechuga de Faisán Sin PielVSAbalón
Pechuga de Faisán Sin PielVSCola de Caimán
Pechuga de Faisán Sin PielVSCarne de Cola de Cocodrilo
Pechuga de Faisán Sin PielVSCarne de Cocodrilo Frita
Pechuga de Faisán Sin PielVSBistec de Lomo de Alpaca
Pechuga de Faisán Sin PielVSSalchicha Andouille Picante
Pechuga de Faisán Sin PielVSFilete de Lomo de Antílope
Pechuga de Faisán Sin PielVSTocino
Pechuga de Faisán Sin PielVSBacon Ahumado con Madera de Manzano
Pechuga de Faisán Sin PielVSBacon Canadiense
Proporción de Macronutrientes
Distribución calórica de la energía primaria por 100g
Densidad de Micronutrientes (VD%)
Vitaminas y minerales ordenados por porcentaje del Valor Diario Recomendado
Desglose Completo de Micronutrientes
Concentración detallada de micronutrientes esenciales por 100g de porción.
Vitaminas
Minerales
Beneficios para la Salud
Posibles Riesgos y Efectos Secundarios
Preparación y Formas de Consumo
Mejor cocinada a la parrilla, asada o salteada para retener la humedad y el sabor. Marinar puede mejorar el sabor y la ternura.
Guía de Compra y Conservación
Elige pechugas de faisán que sean firmes al tacto y tengan un tono rosado. Evita las que parezcan descoloridas o tengan un olor extraño.
Almacena en el refrigerador por hasta 2 días o congela para un almacenamiento más prolongado. Descongela en el refrigerador antes de cocinar.
Mitos vs Realidades
Recetas Saludables
Pechuga de Faisán a la Parrilla con Salsa de Mango
Una deliciosa pechuga de faisán a la parrilla acompañada de una refrescante salsa de mango que aporta un toque tropical y saludable.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 1 mango maduro
- 1 cucharada de jugo de lima
- 1 cucharadita de miel
- sal y pimienta al gusto
- 1. Marina las pechugas de faisán con sal, pimienta y jugo de lima durante 30 minutos.
- 2. Cocina las pechugas en la parrilla a fuego medio durante 6-7 minutos por cada lado.
- 3. Mientras tanto, mezcla el mango, miel y un poco de sal en un tazón y sirve sobre el faisán.
Faisán al Horno con Verduras Asadas
Pechuga de faisán al horno acompañada de una colorida mezcla de verduras asadas, ideal para una cena nutritiva.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 1 pimiento rojo
- 1 calabacín
- 1 cebolla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta al gusto
- 1. Precalienta el horno a 200°C.
- 2. Corta las verduras en trozos y mézclalas con aceite, sal y pimienta.
- 3. Coloca las pechugas de faisán y las verduras en una bandeja para hornear y hornea durante 25-30 minutos.
Ensalada de Faisán con Quinoa y Espinacas
Una ensalada nutritiva que combina pechuga de faisán, quinoa y espinacas, perfecta para un almuerzo ligero.
- 1 pechuga de faisán sin piel
- 1 taza de quinoa cocida
- 2 tazas de espinacas frescas
- 1/2 aguacate
- 1 cucharada de vinagre balsámico
- sal y pimienta al gusto
- 1. Cocina la pechuga de faisán a la plancha y córtala en tiras.
- 2. En un tazón grande, mezcla la quinoa, espinacas, aguacate y el faisán.
- 3. Aliña con vinagre balsámico, sal y pimienta antes de servir.
Tacos de Faisán con Salsa de Yogur
Tacos saludables de pechuga de faisán con una cremosa salsa de yogur, ideales para una comida rápida y nutritiva.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 4 tortillas integrales
- 1 taza de yogur natural
- 1 cucharadita de comino
- 1/2 taza de repollo rallado
- sal al gusto
- 1. Cocina las pechugas de faisán en una sartén y desmenúzalas.
- 2. Mezcla el yogur con comino y sal para hacer la salsa.
- 3. Sirve el faisán en las tortillas y añade repollo y salsa de yogur.
Faisán Salteado con Brócoli y Almendras
Un salteado rápido y saludable de pechuga de faisán con brócoli y almendras, lleno de sabor y nutrientes.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 2 tazas de brócoli
- 1/4 taza de almendras
- 2 cucharadas de salsa de soya
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- 1. Corta las pechugas de faisán en tiras y saltéalas en aceite de sésamo.
- 2. Agrega el brócoli y las almendras, y cocina por 5 minutos.
- 3. Añade la salsa de soya y cocina por 2 minutos más antes de servir.
Pechuga de Faisán con Salsa de Mostaza y Miel
Una combinación perfecta de sabores con pechuga de faisán bañada en una deliciosa salsa de mostaza y miel.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 2 cucharadas de mostaza Dijon
- 1 cucharada de miel
- 1 cucharada de aceite de oliva
- sal y pimienta al gusto
- 1. Precalienta el horno a 180°C y mezcla la mostaza, miel y aceite.
- 2. Unta la mezcla sobre las pechugas de faisán y colócalas en una bandeja para hornear.
- 3. Hornea durante 25 minutos o hasta que estén cocidas.
Pechuga de Faisán con Salsa de Champiñones
Un plato elegante de pechuga de faisán con una cremosa salsa de champiñones, ideal para ocasiones especiales.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 1 taza de champiñones
- 1/2 taza de crema ligera
- 1 diente de ajo
- sal y pimienta al gusto
- 1. Saltea los champiñones y el ajo en una sartén hasta que estén dorados.
- 2. Agrega la crema y cocina a fuego lento.
- 3. Cocina las pechugas de faisán en otra sartén y sirve con la salsa por encima.
Faisán en Salsa de Tomate y Albahaca
Un plato ligero y sabroso de faisán en una salsa de tomate fresco y albahaca, perfecto para los amantes de la cocina mediterránea.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 2 tazas de tomates cherry
- 1/4 taza de albahaca fresca
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta al gusto
- 1. Saltea los tomates en aceite de oliva hasta que estén suaves.
- 2. Agrega las pechugas de faisán y cocina hasta que estén doradas.
- 3. Incorpora la albahaca y cocina por 2 minutos más antes de servir.
Faisán con Puré de Coliflor
Un plato reconfortante de pechuga de faisán servido con un suave puré de coliflor, bajo en carbohidratos y muy sabroso.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 1 cabeza de coliflor
- 1 cucharada de mantequilla
- sal y pimienta al gusto
- 1. Cocina la coliflor al vapor hasta que esté tierna y tritúrala con mantequilla, sal y pimienta.
- 2. Cocina las pechugas de faisán en una sartén hasta que estén doradas.
- 3. Sirve el faisán sobre el puré de coliflor.
Pechuga de Faisán con Espárragos y Limón
Una receta fresca y ligera de pechuga de faisán acompañada de espárragos y un toque de limón.
- 2 pechugas de faisán sin piel
- 1 manojo de espárragos
- 1 limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta al gusto
- 1. Cocina los espárragos en agua hirviendo durante 3 minutos y escúrrelos.
- 2. Saltea las pechugas de faisán en aceite de oliva y añade el jugo de limón.
- 3. Sirve el faisán con los espárragos y decora con rodajas de limón.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es saludable la pechuga de faisán?
Sí, la pechuga de faisán sin piel es baja en grasas y alta en proteínas, lo que la convierte en una opción saludable.
¿Cómo debo cocinar la pechuga de faisán?
La pechuga de faisán se puede asar, asar a la parrilla o saltear. Asegúrate de que alcance una temperatura interna de 74°C.
¿Puedo comer pechuga de faisán si estoy en una dieta baja en carbohidratos?
Sí, la pechuga de faisán es baja en carbohidratos, lo que la hace adecuada para dietas bajas en carbohidratos.
¿Qué nutrientes contiene la pechuga de faisán?
La pechuga de faisán es rica en proteínas, vitaminas del grupo B, fósforo y selenio.
¿Cómo se compara el faisán con el pollo?
El faisán es más magro que el pollo y tiene un sabor más rico, lo que lo convierte en una alternativa gourmet.
¿Es segura la pechuga de faisán para mujeres embarazadas?
Sí, siempre que se cocine adecuadamente para evitar enfermedades transmitidas por alimentos.
¿Cuál es la mejor manera de sazonar la pechuga de faisán?
Marinar con hierbas, especias y cítricos puede realzar el sabor de la pechuga de faisán.
¿Puedo congelar la pechuga de faisán?
Sí, la pechuga de faisán se puede congelar hasta por seis meses. Asegúrate de envolverla adecuadamente para evitar quemaduras por congelación.