
Jícama
Pachyrhizus erosusClinical Encyclopedia
La jícama, también conocida como nabo mexicano, es un tubérculo crujiente y ligeramente dulce, popular en ensaladas y como snack. Es baja en calorías y alta en contenido de agua, lo que la convierte en una adición refrescante a varios platos.
Proporción de Macronutrientes
Distribución calórica de la energía primaria por 100g
Densidad de Micronutrientes (VD%)
Vitaminas y minerales ordenados por porcentaje del Valor Diario Recomendado
Beneficios para la Salud
Posibles Riesgos y Efectos Secundarios
Preparación y Formas de Consumo
La jícama se puede comer cruda, cortada en palitos para mojar, o añadida a ensaladas. También se puede cocinar, aunque esto puede reducir su textura crujiente.
Guía de Compra y Conservación
Elija jícama que esté firme, suave y libre de manchas o puntos blandos. La piel debe ser marrón y sin imperfecciones.
Almacene la jícama en un lugar fresco y seco. Una vez cortada, envuélvala en plástico y refrigere para mantener la frescura.
Mitos vs Realidades
MitoLa jícama es un tipo de papa.+
MitoSe puede comer la piel de jícama.+
MitoLa jícama no tiene valor nutricional.+
Recetas Saludables
Ensalada fresca de jícama y mango
Una ensalada refrescante que combina la crujiente jícama con la dulzura del mango, perfecta para un almuerzo ligero.
- 1 taza de jícama pelada y cortada en cubos
- 1 taza de mango maduro cortado en cubos
- 1/4 de taza de cebolla morada en rodajas finas
- 1/4 de taza de cilantro fresco picado
- Jugo de 1 limón
- Sal al gusto
- 1. En un tazón grande, mezcla la jícama, el mango, la cebolla morada y el cilantro.
- 2. Exprime el jugo de limón sobre la mezcla y añade sal al gusto.
- 3. Revuelve suavemente y sirve fría.
Tacos de jícama con pollo a la parrilla
Tacos saludables donde las tortillas son reemplazadas por rodajas de jícama, llenos de sabor y textura.
- 2 tazas de jícama cortada en rodajas finas
- 1 pechuga de pollo a la parrilla
- 1/2 aguacate en rodajas
- 1/4 de taza de salsa pico de gallo
- Cilantro fresco al gusto
- Limón para servir
- 1. Cocina la pechuga de pollo a la parrilla y córtala en tiras.
- 2. Usa las rodajas de jícama como tortillas y coloca el pollo, el aguacate y la salsa pico de gallo en cada una.
- 3. Decora con cilantro fresco y sirve con limón al lado.
Sopa fría de jícama y pepino
Una sopa fría y ligera, ideal para los días calurosos, que combina jícama y pepino para un toque refrescante.
- 1 taza de jícama pelada y picada
- 1 taza de pepino pelado y picado
- 1/2 taza de yogur griego natural
- 1/4 de taza de agua
- Sal y pimienta al gusto
- Hojas de menta para decorar
- 1. En una licuadora, mezcla la jícama, el pepino, el yogur y el agua hasta obtener una mezcla suave.
- 2. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- 3. Refrigera por al menos 30 minutos y sirve fría, decorando con hojas de menta.
Batido energizante de jícama y espinacas
Un batido verde lleno de nutrientes que combina jícama crujiente con espinacas y plátano para un impulso energético.
- 1/2 taza de jícama pelada y cortada
- 1 taza de espinacas frescas
- 1 plátano maduro
- 1 taza de agua de coco
- 1 cucharadita de semillas de chía
- 1. Coloca todos los ingredientes en una licuadora y mezcla hasta obtener una consistencia suave.
- 2. Vierte en un vaso y disfruta de inmediato.
- 3. Si deseas, puedes añadir hielo para un batido más refrescante.
Jícama al horno con especias
Rodajas de jícama horneadas y sazonadas, crujientes y llenas de sabor, perfectas como snack saludable.
- 2 tazas de jícama pelada y cortada en rodajas
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- Sal y pimienta al gusto
- 1. Precalienta el horno a 200°C.
- 2. En un tazón, mezcla las rodajas de jícama con el aceite de oliva y las especias.
- 3. Coloca las rodajas en una bandeja para hornear y hornea durante 25-30 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.
Jícama rellena de atún
Una opción de almuerzo saludable y divertida, donde la jícama se convierte en un recipiente para un sabroso relleno de atún.
- 1 jícama pequeña
- 1 lata de atún en agua
- 1/4 de taza de mayonesa ligera
- 1/4 de taza de apio picado
- 1 cucharada de mostaza
- Sal y pimienta al gusto
- 1. Corta la parte superior de la jícama y saca un poco de su interior para hacer un espacio para el relleno.
- 2. Mezcla el atún, la mayonesa, el apio, la mostaza, la sal y la pimienta en un tazón.
- 3. Rellena la jícama con la mezcla de atún y sirve fría.
Jícama con salsa de tahini
Un aperitivo saludable que combina la jícama crujiente con una deliciosa salsa de tahini, ideal para picar.
- 1 taza de jícama pelada y cortada en bastones
- 1/4 de taza de tahini
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 diente de ajo picado
- Agua para ajustar la consistencia
- Sal al gusto
- 1. En un tazón, mezcla el tahini, el jugo de limón, el ajo y sal.
- 2. Añade agua poco a poco hasta obtener la consistencia deseada.
- 3. Sirve los bastones de jícama con la salsa de tahini para mojar.
Ensalada de jícama, remolacha y queso feta
Una ensalada colorida y nutritiva que combina jícama crujiente, remolacha dulce y queso feta salado.
- 1 taza de jícama pelada y cortada en cubos
- 1 taza de remolacha cocida y cortada en cubos
- 1/4 de taza de queso feta desmenuzado
- 1/4 de taza de nueces tostadas
- Jugo de 1 limón
- Sal y pimienta al gusto
- 1. En un tazón grande, mezcla la jícama, la remolacha, el queso feta y las nueces.
- 2. Exprime el jugo de limón sobre la ensalada y sazona con sal y pimienta.
- 3. Revuelve suavemente y sirve.
Rollitos de jícama con verduras
Rollitos frescos y crujientes de jícama rellenos de verduras, ideales como aperitivo saludable.
- 1 jícama grande pelada y cortada en láminas finas
- 1/2 taza de zanahoria rallada
- 1/2 taza de pimiento rojo en tiras
- 1/2 taza de pepino en tiras
- Salsa de soya para mojar
- 1. Toma una lámina de jícama y coloca un poco de zanahoria, pimiento y pepino en un extremo.
- 2. Enrolla la jícama sobre las verduras formando un rollito.
- 3. Repite con las demás láminas y sirve con salsa de soya para mojar.
Jícama en escabeche
Un acompañamiento saludable y crujiente, ideal para dar un toque especial a tus comidas.
- 2 tazas de jícama pelada y cortada en tiras
- 1 taza de vinagre de manzana
- 1/2 taza de agua
- 1/4 de taza de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- Especias al gusto (como pimienta y orégano)
- 1. En una cacerola, mezcla el vinagre, el agua, el azúcar y la sal y lleva a ebullición.
- 2. Agrega la jícama y las especias, y cocina a fuego lento durante 5 minutos.
- 3. Deja enfriar y refrigera por al menos 2 horas antes de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es la jícama?
La jícama es un tubérculo nativo de México, conocido por su textura crujiente y sabor dulce y nuez.
¿Cómo se come la jícama?
La jícama se puede comer cruda, cortada en palitos o añadida a ensaladas. También se puede cocinar, aunque se disfruta mejor cruda.
¿Es la jícama baja en calorías?
Sí, la jícama es baja en calorías, con aproximadamente 38 calorías por cada 100 gramos.
¿Cuáles son los beneficios para la salud de la jícama?
La jícama es alta en fibra, baja en calorías y rica en vitamina C, lo que la hace beneficiosa para la digestión, la hidratación y el apoyo inmunológico.
¿Se puede comer la piel de jícama?
No, la piel de la jícama no es comestible y debe ser pelada antes de consumirla.
¿Cómo se debe almacenar la jícama?
La jícama debe almacenarse en un lugar fresco y seco, y puede durar varias semanas si se mantiene en una bolsa de plástico perforada.
¿Es la jícama segura para los diabéticos?
Sí, la jícama tiene un índice glucémico bajo, lo que la convierte en una opción adecuada para personas con diabetes.
¿Se puede cocinar la jícama?
Sí, la jícama se puede cocinar, pero a menudo se disfruta cruda por su textura crujiente.